Este blog forma parte del proyecto narrativo Los Seis Momentos de mi Vida , bajo la dirección del maestro Sandro Cohen dentro de la materia Redacción Universitaria del departamento de Humanidades. División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Atónoma Metropolitana-Azcapotzalco.
Vistas de página en total
domingo, 26 de mayo de 2013
Una Pequeña Madre.
Tenía dos años aproximadamente cuándo mi mamá estaba embarazada de mi hermano. Puedo recordar lo hermosa que se veía y lo contentos que estaban todos por la llegada del bebé. Jugaba a que era mamá, pues tenía mis muñecos e imaginaba que eran bebés de verdad, los bañaba, los vestía, platicaba con ellos y hasta les daba de comer. Era realmente muy curioso, ya que mi prima, que tiene la misma edad que yo, no entendía mi manera de jugar y me decía: “Solo son muñecos, no hagas eso”. Me molestaba que dijera eso, ya que esa era mi ilusión. Yo trataba a mis hijos, ya que así les decía a mis muñecos, como mi mamá me trataba a mí.
Cuándo por fin llegaba mi tía por su hija, me ponía feliz, ya que podía jugar sin necesidad de que me hiciera llorar o de estar peleando con ella. Una vez que se iban, mi mamá jugaba conmigo. Jugábamos a tomar el té, platicábamos de nuestros hijos, sobre que iba a hacer de comer y cosas de madres, según yo. Una vez que terminaba la hora del té, peinaba a mi mamá. Ella siempre terminaba despeinada, pero era nuestro juego preferido. Cuándo me aburría de estar jugando a eso, le acariciaba su pancita; le preguntaba que cuando iba a nacer mi hermanito, mi madre solo decía: “Pronto mi niña, muy pronto”. Eso me ponía muy feliz, entonces yo le cantaba al bebé.
Cuándo mi abuelita llegaba a vernos. Yo la abrazaba; le decía que mi hermanito se movía mucho, pues pensaba que lastimaba la pancita de mi mamá. Ellas solo reían y me decían que el bebé hacia eso porque estaba contento.
Después de la comida, ayudaba a mi mamá a lavar los trastes. Terminando, las tres veíamos la televisión el resto de la tarde. Cuándo mi papá llegaba de trabajar, jugábamos juntos un rato; después me gustaba dormirme a su lado.
El día que mi hermano nació. Yo estaba muy triste porque extrañaba a mi mamá. Sentía que nadie me hacia caso.
Cuándo mi mamá salió del hospital, yo estaba enojada con ella. Pensaba que no me quería, pues al verla cargando a mi hermano me dio mucho coraje, ya que sentía que por culpa de él, mi mamá me había dejado sola; yo me fui con mi abuelita e ignoré a mis padres todo el camino de regreso a casa. Yo estaba celosa; mi papá y mi abuelita me explicaron las cosas. Después se me quito el coraje y abrasé a mi hermano. Pues estaba feliz por su llegada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Qué bonita historia :)
ResponderEliminarMe gusto mucho.
Solo tengo una duda, cuando pusiste:
(ya que sentía que por culpa de el). Me parece que el lleva acento. Osea (él).
Y si no disculpame.
Y felicidades empleaste bien los dos puntos, tus comillas y no olvidaste poner el punto.
Muchas gracias, pero creo que tienes razon, al parecer si lleva acento. Lo tomare en cuenta, mil gracias por el dato ;)
ResponderEliminar