Era junio
de 2012. Faltaba una semana para que concluyeramos sexto semestre. Todos mis amigos
estaban muy contentos por el baile de graduación, pero al mismo tiempo nos
sentíamos tristes. Contentos porque ya habíamos terminado una etapa más de nuestra
vida, pero tristes porque después de ese baile, muchos ya no nos veríamos. Todo
era aburrido en la escuela, ya no teníamos clases, pero solo asistíamos para echar
relajo. Esa semana la dedicamos a recordar nuestras travesuras que hicimos en
esos tres años. Eran tantos los recuerdos que era inevitable contener las
lágrimas, pues el viernes 22 de junio todo cambiaría.
El día del
baile llegó. Era un día lluvioso. La avenida central, lugar donde se encuentra
el salón, estaba inundada. El evento comenzó a las 18:00 horas, pero había
tráfico y llegué una hora después. Mis amigos ya estaban cuando llegué. Empezamos
a bailar y a echar desmadre. Posteriormente
cenamos. A la hora de la cena todos ya estábamos ambientados. Después de la cena seguimos en nuestro relajo.
Bailamos todo el tiempo. Los dj’s nos mojaban con whisky mientras bailábamos. Era nuestra noche y teníamos que disfrutarla
al máximo. Fue sorprendente ver a tantos compañeros festejando lo mismo que yo.
Fue difícil llegar a esa noche, pues no fui la mejor alumna. Sin embargo, salí bien
de la escuela y tuve mi fiesta de graduación. Esa noche fue mágica para mí.
Sabía que algo mejor me esperaba. Y así es. Ahora estoy en la UAM haciendo mi sexta entrada para que el profesor
Cohen y mis compañeros evalúen la evolución que he adquirido conforme a mi
forma de escribir al realizar este blog.
Cuando la
fiesta estaba por terminar, unas amigas empezaron a hablar por micrófono.
Dijeron palabras muy bonitas y todos empezaron a despedirse. Todos empezamos a
abrazarnos y a tomarnos fotos mientras llorábamos. Cuando mis papás llegaron mí,
yo seguía llorando, pues ya extrañaba a mis amigos. Mi mamá solo me abrazó y me dijo: “Felicidades
mi amor. Lograste salir del Bacho. Estoy muy orgullosa de ti”. Eso me puso muy
feliz.
Realmente,
para mí, no fue fácil despedirme de mis amigos, ya que con ellos pase muchas
cosas. Todos tomaríamos caminos distintos y ya no vería a la mayoría de ellos.
Hasta la fecha platico con ellos, pero no hemos podido salir todos juntos. Se
que pronto nos reuniremos y recordaremos y haremos muchas cosas de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario